La noche en Montevideo tenía algo especial incluso antes de que comenzara el partido. Para Tomás Dande, sin embargo, esa sensación era aún más intensa. El tercera línea tucumano estaba a punto de vivir uno de esos momentos que los jugadores imaginan desde chicos: su debut oficial con Tarucas. El escenario no era menor. Del otro lado estaba Peñarol, uno de los equipos más fuertes del Súper Rugby Américas. El partido se jugaba en el estadio Charrúa. Pero para el joven surgido en Huirapuca, lo más importante era que por fin había llegado el momento que había esperado durante mucho tiempo. Y ahora podrá experimentar lo mismo, pero en la Caldera del Parque: será titular frente a Dogos, desde las 21.
El año pasado había estado cerca. Había sido parte del plantel como invitado, se había entrenado con el grupo y había vivido desde adentro la dinámica de la franquicia. Pero no había podido sumar minutos. Esta vez era distinto. “Desde un principio estaba muy emocionado, con muchas ganas de jugar”, recordó. Cuando finalmente entró a la cancha, las emociones se mezclaron. Como ocurre en cada debut, aparecieron los nervios. Pero también la tranquilidad que llega cuando uno sabe cuál es su tarea.
El partido avanzaba y Tarucas empezaba a construir su juego. Hasta que llegó la jugada que terminaría marcando para siempre el debut del tercera línea tucumano. Un movimiento colectivo, una cadena de pases y la decisión de ir hacia adelante. La acción terminó con Dande apoyando en el ingoal. Un try en su primer partido. “Fue algo muy lindo que se me dio. Creo que se ve clarito que fue un trabajo colectivo, una pelota recuperada y después se armó la jugada. Sentí mucha alegría. Fue increíble para cerrar un buen debut”, contó.
La historia tenía un detalle que hizo que el momento fuera todavía más especial. La asistencia para ese try llegó desde las manos de Matías Orlando, uno de los referentes del rugby tucumano y un jugador que Dande había seguido desde chico. “Cuando terminó el partido todos los chicos me felicitaban por el debut y por el try, y me decían que encima la asistencia había sido del ‘Tostao’. Fue tremendo”, relató entre risas.
Para el juvenil de Huirapuca, compartir cancha con Orlando ya era un privilegio. El centro tucumano fue durante años una referencia para muchos jugadores jóvenes de la provincia.
“De chico lo veo a él, lo sigo en Los Pumas, en Jaguares. Siempre lo seguí y compartir cancha ya es increíble. Y que se den estas situaciones como la del viernes, mejor todavía”, dijo.
La emoción no terminó cuando sonó el pitazo final. Horas después del partido, recibió el mensaje de su padre, una de las personas que más influyó en su vínculo con el rugby. “Esa noche me mandó un mensajito porque ya era muy tarde. Al día siguiente hablamos un poco. Me dijo que me había estado viendo por tele con toda mi familia y que disfrute mucho, que no todos los días se viven situaciones así”, contó.
La historia de Dande con la ovalada comenzó mucho antes de que existiera Tarucas. Su vida siempre estuvo ligada a Huirapuca, el club donde creció. “Mi viejo jugó en el club y cuando dejó siguió siendo entrenador. Yo desde que nací iba con él a los entrenamientos. Me llevaba todos los días cuando iba a entrenar a las divisiones”, recordó.
Así fue como el rugby empezó a formar parte de su vida desde muy chico. “Cuando tenía cuatro o cinco años ya empecé a entrenar y así se fue dando todo”, explicó.
Como sucede con muchos jugadores tucumanos, los sueños fueron creciendo a medida que miraba a los más grandes. “Cuando uno es chico empieza a ver a los jugadores de Primera, a los seleccionados juveniles, a Los Pumas, y empieza a soñar con eso”, dijo.
Pero admite que nunca imaginó que todo llegaría tan rápido. “Ni cerca me imaginaba todo lo que me está pasando, menos esto de Tarucas, porque cuando yo era chico no existía”, reconoció.
El crecimiento de Dande en los últimos años fue rápido. En 2025 fue parte del plantel de Los Pumitas que consiguió la medalla de bronce en el Mundial M-20, una actuación que confirmó el talento de una generación que ilusiona. Ahora, con otro Mundial juvenil en el horizonte, el tercera línea vuelve a trabajar con ese objetivo.
“Es un año de Mundial, así que me vengo preparando para eso. Estoy peleando un lugar en Pumitas para ver si puedo jugar otro Mundial”, explicó.
En ese camino, tener minutos en Tarucas puede ser clave para seguir creciendo. “Jugar en Tarucas me ayuda mucho. Sería hermoso poder jugar este año en Tarucas y en Los Pumitas”, sostuvo.
Mientras tanto, el calendario no da demasiado tiempo para quedarse pensando en lo que pasó en Montevideo. Tarucas ya se prepara para su próximo desafío y Dande volverá a tener una oportunidad importante.
El tercera línea será titular hoy desde las 21 cuando la franquicia del NOA reciba a Dogos.
Será otro capítulo en una historia que recién empieza. Pero después de aquel try en el estadio Charrúa, Tomás Dande ya sabe que los sueños, a veces, también pueden empezar a cumplirse muy rápido.